Este
año se implementaron nuevos controles a los Centros de Enseñanza
Automovilística del país, sin embargo, el proceso transitorio ha resultado
traumático para las empresas y los clientes
La puesta en marcha del sistema de vigilancia y
control para las escuelas de conducción en el país, con el fin de evitar
fraudes en la expedición de las licencias, ha generado polémica entre algunos
de estos centros y las autoridades nacionales.
El mecanismo electrónico, creado por el Ministerio
de Transporte y la Superintendencia de Puertos y Transporte, entró en vigencia
el 18 de diciembre de 2017 y busca garantizar que los aspirantes a manejar un
automotor y los Centros de Enseñanza Automovilística (CEA) cumplan realmente
con los requisitos exigidos por la ley para obtener una licencia y evitar
prácticas de corrupción.
Entre las malas prácticas identificadas por la
Superintendencia se destacan la compra de respuestas del examen teórico, enviar
un reemplazo a hacer la evaluación práctica o, incluso, a los exámenes médicos,
no cumplir con el número de horas exigidas para el curso de conducción o
recibir el certificado solo con decir que ya sabe manejar.
En Colombia, según la Superintendencia de
Transporte, existen 742 Centros de Enseñanza Automovilística certificados.
Cambio en el sistema
“Nos vimos obligados a implementar este sistema,
porque en las visitas de inspección encontramos que algunas escuelas y
estudiantes se confabulaban para no cumplir con las horas de clase exigidas”,
denunció el superintendente Javier Jaramillo.
El nuevo sistema consta de tecnología automatizada
y biométrica para inscribir las huellas dactilares y las cédulas de ciudadanía,
además incluye dispositivos ubicados en las aulas de clase y microchips en los
vehículos, para que todo el proceso esté controlado rigurosamente.
¿Está funcionando?
“El sistema que montaron es muy bueno en la teoría,
pero está siendo totalmente inoperante en la práctica”, así lo dijo Andrés Felipe Agudelo Ospina, abogado ypresidente
de la Asociación de Centros de enseñanza Automovilística (Aceant).
El dirigente explicó que todos los centros formales
del país debían estar funcionando, desde el 18 de diciembre, con uno de los dos
operadores que la Superintendencia dispuso para la implementación del sistema:
Ci2 y Olimpia (empresas colombianas que brinda soluciones tecnológicas).
Sin embargo, en la realidad, no todas cuentan con
la tecnología y las que ya lo tienen no están funcionando correctamente, dijo
Agudelo, quien agregó que esto se hizo sin la suficiente capacitación.
El dirigente señaló que el problema es a nivel
nacional, porque más de 138 centros en el país “tienen pruebas” de que el
sistema no está funcionando correctamente.
En contraposición, el superintendente afirmó que,
en todo el país, el funcionamiento se cumple en un 70%.

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